Tu futuro ya empezó

Tu futuro ya empezó 

A veces me encuentro con personas que viven pensando en cómo será su futuro dentro de la empresa: si los ascenderán, si los reconocerán, si algún día llegarán a ese cargo que tanto sueñan.

Y cada vez que escucho eso, pienso lo mismo: el futuro no se adivina, se construye.


No hay misterio. El futuro se empieza a escribir en los pequeños actos del presente: en llegar a tiempo, en hacer las cosas bien aunque nadie esté mirando, en cuidar el trabajo como si fuera propio, en ser agradecido y leal con quienes te rodean.


La lealtad se demuestra cuando nadie te ve

La lealtad no es quedarse por quedarse. Es hablar con respeto, cuidar el lugar que te da la oportunidad de crecer, y no sumarse al ruido de los que critican sin aportar.

La lealtad se demuestra cuando eliges construir, no destruir.

Cuando das la cara en los momentos difíciles.

Cuando entiendes que si el barco pasa por tormenta, tu papel no es saltar… sino remar con más fuerza.

Las empresas valoran eso, aunque no siempre lo digan en voz alta. Pero lo recuerdan. Recuerdan quién fue firme, quién dio más de lo que debía, quién estuvo con buena actitud incluso cuando las cosas no eran fáciles.


Ser agradecido también es una forma de liderazgo


He aprendido que la gratitud tiene un poder enorme.

Un empleado agradecido no se queja de todo, sino que valora lo que tiene mientras trabaja por lo que le falta.

La gratitud se nota en los gestos, en las palabras, en cómo hablas de tu trabajo y de tu equipo.

Y eso, créanme, abre puertas que el talento por sí solo no puede abrir.


El agradecido no olvida quién le dio la primera oportunidad. No pierde la humildad aunque le vaya bien. No necesita que todo sea perfecto para dar lo mejor de sí.

Y con el tiempo, esa actitud termina construyendo una reputación que habla por sí sola.


Hacer las cosas bien siempre deja huella


No siempre llega el reconocimiento de inmediato. A veces pasa el tiempo y parece que nadie lo nota.

Pero hacer las cosas bien, con coherencia y compromiso, siempre deja huella.

Quizás no te des cuenta hoy, pero las personas correctas —esas que observan con criterio y valoran el fondo más que la forma— se van dando cuenta de quién eres.

Y ahí es donde se empieza a escribir el futuro: cuando los demás pueden confiar en ti, cuando tu nombre inspira respeto, cuando tu trabajo se vuelve tu mejor carta de presentación.


Así se predice el futuro


No hace falta una bola de cristal para saber qué será de alguien en una empresa.

Basta con ver cómo actúa cuando nadie lo ve, cómo reacciona cuando algo no sale bien, cómo trata a los demás. 

 

El que hace las cosas bien, el que es leal y agradecido, no necesita suerte: ya va en camino hacia un buen futuro.

Porque al final, el éxito no llega de un día para otro… se va construyendo con los días que uno hace lo correcto.


 

Ahora te pregunto : Qué dice tu futuro ?

 

Y cómo siempre :

 

PERDONEN LA POQUEDAD 

 

 

 


El que hace las cosas bien, el que es leal y agradecido, no necesita suerte: ya va en camino hacia un buen futuro.

Porque al final, el éxito no llega de un día para otro… se va construyendo con los días que uno hace lo correcto.


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