A PROPÓSITO DEL PERDÓN
El perdón, que antes era visto como un acto vital para la sanación emocional y espiritual, ha pasado a ser, en muchos casos, algo selectivo, condicionado, y oculto tras el velo del orgullo. Antiguamente, perdonar era una forma de restaurar el equilibrio interno y externo, un puente hacia la reconciliación, incluso cuando el otro no lo merecía del todo. Se comprendía como una virtud superior, una forma de liberarse del resentimiento para alcanzar la paz. Hoy, sin embargo, parece que el perdón se ha convertido en una especie de moneda que se otorga solo cuando la otra persona ha cumplido con ciertos requisitos o condiciones. Esto puede estar enraizado en un cambio profundo en los valores sociales. En un mundo donde el "yo" y la individualidad están en el centro, el perdón puede verse como una forma de ceder poder, de mostrarse vulnerable frente al otro. En lugar de ser una manifestación de grandeza espiritual, se percibe, en algunos casos, como una traición a uno mismo o ...